Los Viñedos

Al pie del Páramo de Corcos (en la provincia de Burgos), cultivamos dos fincas de viñedo, ambas de la variedad de uva Tempranillo o Tinta del país, muy diferentes entre sí por su oreografía y tipo de suelos.

La viticultura de estas fincas se practica ejecutando cada tarea del ciclo del viñedo (desde la poda hasta la cosecha) de forma ecológica, respetando la biodiversidad del suelo y el medioambiente.

La conjugación de varios microclimas, alturas y tipos de suelos da como resultado dos terruños típicos de nuestra zona de Ribera del Duero. La altitud y clima extremos imprimen su marca en el crecimiento y la calidad de estos dos viñedos:

– Finca de El Monte

Abarcando los límites de Adrada de Haza y Hontangas y subiendo hacia el Páramo de Corcos nos encontramos La Finca de El Monte, a 900 m de altitud sobre el nivel del mar.
El Monte ocupa una extensión de casi 6 hectáreas. En sus laderas bien orientadas, de mediana pendiente, el sol se instala adecuadamente para la óptima maduración de la uva. Llama la atención su bello paisaje, rodeado de un gran encinar. Los suelos poco profundos descansan sobre piedra caliza y vetas de arcilla que aportan mineralidad a los vinos. 

– Finca de Las Conejeras

Bajando por las laderas hacia Adrada de Haza, a 2 Km de distancia, en una pequeña vaguada que ocupa 3 hectáreas, protegida de los vientos del norte, está ubicada La Finca de Las Conejeras a 850 metros de altitud sobre el nivel del mar.
Los suelos franco-arenosos, muy equilibrados y menos áridos, aportan diferencia y personalidad a los vinos.