TODO SOBRE EL VINO

Beber el vino en lata: una tendencia cada vez más popular pero también muy debatida.

El vino en lata es una tendencia tan atractiva como controvertida. Es posible que algunos puristas del vino se estén sintiendo ofendidos en estos momentos. E incluso para los “winelovers” más abiertos, la idea de levantar una pestaña de metal para probar un vino tinto les puede parecer totalmente surrealista. En este artículo te damos nuestra opinión sobre esta tendencia no demasiado extendida en nuestro país.


UN INVENTO AMERICANO

Los vinos en lata cada vez son más populares en Europa

En el año 2004, el famoso guionista, productor y director de cine estadounidense Francis Ford Coppola lanzó “Sofia Mini Blanc de Blancs”, vino californiano en lata, en honor a su hija que acababa de ganar el Oscar al mejor guion original por “Perdidos en Tokio”.

Habrá que esperar hasta 2013 para que nos llegue a Europa este concepto de envasado tan americano. Lo que hace diez años se consideraba una innovación bastante audaz, se ha convertido hoy en un producto casi habitual en las estanterías de Francia. Sin embargo, en España somos más tradicionales y la tendencia lucha por despegar.

Los alemanes y los estadounidenses parecen haber adoptado por completo la idea de beber su vino en recipientes de aluminio. Según un informe publicado por Straits Research, organización líder en investigación de mercado, se espera que el mercado mundial de vino enlatado alcance los 725,48 millones de dólares en 2030, con una tasa de crecimiento anual promedio del 13%.


VINO ENLATADO, ¿CUÁLES SON SUS VENTAJAS?

A la pregunta de si podemos permitirnos o no renunciar a nuestras tradicionales botellas de vidrio este verano, para quedar atrapados en la tendencia de las latas de vino, hay varios argumentos:

 – La primera buena razón para adoptar el vino enlatado, y también la más obvia: su practicidad. Al igual que los refrescos y las cervezas, se adapta a todas las circunstancias: picnics, fiestas, caminatas, food trucks… sin riesgo de roturas.

 – Además, nos permite racionar nuestro consumo evitando que nos hagan abrir una botella entera cuando no es necesariamente necesario. Se estima que una lata equivale a dos copas de vino de media (250 ml).

Los vinos rosados pueden ser una buena opción para consumirlos en lata: se beben fríos, son jóvenes y de corta vida

– Es muy útil en verano para mantener frescos los vinos rosados y blancos, la lata se enfría mucho más rápido que el vidrio y se mantiene fresca por más tiempo.

– El material utilizado es reciclable. Por lo tanto, la lata es más ecológica. Producir una lata consume menos energía que producir una botella de vidrio. Y su transporte emite menos CO2 porque el aluminio es más ligero.

– Su transporte y almacenamiento son mucho más sencillos.

Este método de envasado no sustituirá a la botella, pero puede favorecer cambios en los patrones de consumo.


DESVENTAJAS DEL VINO ENLATADO

Sin embargo, no todos son ventajas en los vinos enlatados.

 – El principal problema está en que los materiales utilizados en las latas no son adecuados para el envejecimiento del vino ni el almacenamiento durante periodos largos de tiempo. La degradación de los revestimientos plásticos y la corrosión de las propias latas es inevitable no pudiendo competir con el vidrio que es el envase perfecto para la conservación de esta bebida. Por lo tanto, el vino de lata es para uso inmediato y es obvio que no vamos a beber un gran reserva en este formato.

 – El vino es un elemento vivo que debe respirar. Sin embargo, la lata no es porosa al aire. Estos vinos enlatados nunca envejecerán, toda la finura y sutileza de esta bebida la perdemos.

 – Los vinos enlatados recomiendan beberlos bien fríos, pero el frío anestesia las papilas gustativas y no nos permite disfrutar de las cualidades del vino.

El consumo de vino entre los jóvenes no quiere quedarse atrás. Y aquí surge el vino en lata con diseños atractivos como es el caso de esta lata de vino KAN VAS


¿EL VINO ENLATADO ES PARA JÓVENES?

Muchos también señalan las acciones de ultramarketing de los vinos enlatados. Sólo hay que mirar los productos en el mercado para comprobar que, en términos de marca, se ha cuidado mucho la imagen con su atractivo packaging: colores llamativos, imagen sofisticada, eslóganes y nombres pegadizos… elementos divertidos que inevitablemente atraen a una generación joven, impresionada por el aspecto visual, pero también accesible en términos de sabor, con variedades de uva adecuadas.


¿Crees que veremos vinos tintos, rosados, blancos, naranjas, naturales y espumosos en latas este verano? No somos un país tan atrevido como Estados Unidos. No olvidemos que el vino, en nuestro país, sigue siendo objeto de una ritualización casi sagrada. 

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